En esta ocasión nos envía un precioso relato de las navidades en la parroquia de Bogo, al norte de Camerún, Luis Cachaldora, Misionero Espiritano.
Como siempre, os invitamos a leerlo completo. Realmente cada frase es una lección.
Gracias Luis! Feliz Navidad!!
"Si,
aquí también tenemos al Niño Jesús, y ¿sabéis qué?, que lo
encontramos en cada uno de nuestros niños ya no solo en estas fechas
tan entrañables, sobre todo la noche del 24, sino también en cada
uno de los momento en que los tenemos en nuestros brazos, cada vez
que les ofrecemos un caramelillo o cada vez que desgraciadamente
tenemos que hacer lo posible para salvar sus vidas, afectadas muchas
de ellas, por las enfermedades de aquí, sobre todo la malaria.
El
día de noche buena, todos los miembros de la comunidad parroquial
venidos de muchos puntos de la parroquia, la mayoría lejanos y a
pie, se reúnen en la misión para preparar la fiesta limpiando la
Iglesia y sus alrededores, y los más pequeños adornan con lo que
pueden una especie de cuna donde ponemos a un Niño Jesús de cartón
que ellos mismos confeccionan, si encontramos cartones claro está.
Por
la noche, a las 20:00, celebramos la Eucaristía, la del “gallo”,
aunque ya quisieran ellos tener un gallo para comérselo ese día, y
os puedo asegurar que, como dicen nuestros jóvenes en España, es
“una pasada”.
Todo se llena de cantos alegres en torno a un
tan-tan, llegando a sentir que el Dios del amor se hace hombre para
todos, y nuestra gente aquí, ese día en especial se da cuenta de
que Jesús nace “pobre para los pobres”, nace para ellos.
Amig@s,
aquí no hay luces en las calles, la luz la ponen ellos con su
mirada, nuestros “Niños Jesús”. Aquí no hay regalos, el regalo
son ellos, nuestro pueblo, nuestra gente que nos llena y nos
entusiasma. Aquí no hay cena suculenta de nochebuena, la cena es la
Eucaristía como alimento que nos hace ir más allá de los alimentos
físicos.
Aquí nuestros “Niños Jesús” no tienen los juguetes
de los niños de España, pero sus vidas nos hacen jugar al amor.