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11/23/2016

CONTENEDOR A ECUADOR. HERMANANDO DELEGACIONES


Queridos amigos: Contamos con vuestra ayuda para completar el contenedor con ayuda humanitaria para nuestros hermanos de Ecuador, respondiendo a la iniciativa de la Delegación de Misiones de Albacete. 
EL proyecto #AunSomosEcuador ha sido muy bien acogido en la ciudad y desde ya podéis colaborar dejando el material solicitado en los puntos de venta indicados aquí.
Foto @MisionesAB

10/02/2016

MANOLO RODICIO DESDE MANTA. TESTIMONIO MISIONERO.

Manta. Ecuador
Salir. Toda mi vida fue a salir cuando el corazón y los sentidos me pedían quedar, disfrutar, estar. Y sin embargo siempre fue salir.
Mucho tiene que ver en este salir el paso permanente de misioneros por el Seminario Mayor de Ourense. Siempre tuvieron las puertas abiertas los testigos de la Misión y ellos una y otra vez encendían el fuego de la búsqueda de la radicalidad evangélica, del gusto por la misión, soñada utópicamente, entre grandes dificultades. Y mucho tuvo que ver Don Aurelio y su manía permanente en invitarnos a ser misioneros, y los Festivales de la Canción Misionera y la CMDE, y tantos amigos y amigas que en reunión creyente avivaron la chispa de la Misión.
Y así fue cómo, a los pocos años de ser cura, surgió la posibilidad de hacer real el ideal misionero. Y eché los pies afuera, con peligro de resfrío porque con la salida apareció el dolor y la dificultad de adaptarse a nuevas gentes, a nuevos lugares. Y descubrí en propia carne que la misión es un ideal pero que conlleva sufrimiento.
Y en la Misión también percibí que el importante no es ir lejos, sino abrir los ojos y ver, mirar, escuchar a quien está nuestro alrededor porque la misión está en todas partes. Incluso en la propia casa cuando toca asumir lo que otros no quieren o no pueden. Misión es decir sí donde otros dicen no. Sí al Maestro. Sí al Evangelio. Sí a la gente.
Porque en un momento Misión fue a correr caminos sinuosos, a caballo o a pie, para ir al encuentro de personas “cansadas y desalentadas como ovejas sin pastor” (Mt 9,36). En otro momento fue a cuidar y acariciar a pastores cansados o en riesgo de perder el horizonte. Hoy Misión es acompañar a tantas personas golpeadas por el terremoto, gente que perdió familia, casa y manera de vivir. Personas ante las que poco más puedo hacer que escuchar, consolar, animar… decir una palabra de aliento. Y también toca tener paciencia y acompañar a hermanos curas que también están aplastados después de trabajar y trabajar por atender a la gente y ahora se sienten sin fuerzas y con ganas de huir.
Misión es salir “de nuestros cobertizos” (EG 270) una y otra vez.
Y también llega el cansancio. Y también uno se pregunta si no será el momento de retornar, de volver a las raíces. Pero cuando levantó la mirada, veo a tantos hermanos y hermanas que siguen el pie del cañón cargados de años y limitaciones que no detienen para nada su generosidad juvenil a pesar de tener setenta, ochenta o noventa años. Solamente un ejemplo: Juan González Núñez, cuando tenía ya la edad en las que otros se jubilan, pidió volver a Etiopía, para ir de aldea en aldea, con una mochilita visitando personas y lugares donde nunca se había anunciado el Evangelio, llevando Pan, Palabra, escuela, salud y esperanza. ¡Heroico! Y como él un montón de amigos y amigas misioneros, imposible nombrarlos, pero seguro que todos conocemos a algunos TESTIGOS DE LA MISIÓN, saliendo una y otra vez. Soñando un mundo Reino de Dios. Trabajando por hacerlo posible. Diciéndonos que también nosotros, donde quiera que estemos, estamos llamados a salir porque somos IGLESIA EN CAMINO.
Cómo resuenan en mis oídos las palabras del Papa Francisco: “Salgamos, salgamos a ofrecer a todos, la vida de Jesucristo. Repito aquí para toda la Iglesia lo que muchas veces he dicho a los sacerdotes y laicos de Buenos Aires: prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (EG 49)
Manolo Rodicio

9/13/2016

GRACIAS A TODOS! COMIENZA LA RECONSTRUCCION EN ECUADOR.

Hoy os dejamos un documento que nos llega de manos de Manolo Rodicio, misionero diocesano en Ecuador, actualmente en la localidad de Manta. Como recordarés, esta y otras ciudades fueron gravemente dañadas por el pasado terremoto. Con el dinero recaudado en la pasada Gala #MisionEcuador y con los donativos que la gente deposita en la cuenta creada para esta circunstancia se empiezan a hacer cosas y asi nos las hace llegar Manolo. No lo hemos querido editar, porque sabemos que disponen de horas contadas de luz y su esfuerzo le ha costado elaborar esta noticia para daros a todos y todas las gracias.
Seguid colaborando con Ecuador. Que no caiga en el olvido. Gracias a todos!

5/02/2016

O PERIGO DE PERDER A ESPERANZA. MANOLO RODICIO DESDE MANTA.


Como era de esperar, poco a poco los medios de comunicación van dejando de comentar en primera instancia como está la situación en Ecuador tras el debastador terremoto que sufrieron hace unas semanas.
En la Delegación de Misiones de Ourense, nos hemos propuesto no hacer desaparecer de la "parrilla" de noticias esta situación y para ello contaremos, en la medida que le sea posible, con las palabras directas de Manolo Rodicio , misionero ourensano en Manta, que nos relatará de primera mano como están viviendo el día a día.

En la Delegación de Misiones de Ourense hemos abierto una cuenta para recaudar fondos para enviarles ayuda.

ABANCA
DIOCESIS DE OURENSE – Cuenta Misioneros
IBAN  ES49 2080 5251 4730 0133 0272

CONCEPTO: Ayuda a Ecuador

Texto en castellano aquí

1 de maio de 2016


Van pasando os días e as emocións que dirixen a vida tamén van cambiando. Hoxe o risco máis grande é perder a esperanza. Os datos oficiais son demoledores: 655 mortos, máis de 50 desaparecidos, 20.000 persoas sin fogar e 29.000 en albergues. 7.000 edificios derruidos e máis de 2.500 afectados.
Baixo a mirada a miña realidade e atopo a moita xente descorazonada. “Padre, mi casita…”. Outros moitos optaron por recoller catro cousiñas e “marchar al campo, con la familia” porque persiste o medo e o traballo desapareceu. Hay moitas persoas incapaces de dormir na propia casa. Incluso algún cura, non aguantou máis e, deixando a parroquia, foise coa súa familia, buscando cariño e intentando fuxir de realidades insoportables.
Medo, parálisis, dolor… e ver que a realidade parece insuperable. ¿Qué podemos decirlle a una familia que perdeu a algún ou algúns dos seus seres queridos? ¿Qué decirlle a quén perdeu a casa ou o negociño do que vivía? E sen embargo agradecen cada palaba de fe e esperanza. Un militar viña onte mismo a reirar comida ó nos Centro de Cáritas para un campamento de xente de máis de duascentas persoas que tiveron que fuxir das casa en ruína e dicíanos: “Antes que comida pido una palabra de fe y aliento de un sacerdote. Comida podemos buscarla en otro lugar pero ese aliento solo ustedes pueden darlo en nombre de Dios”...
¿E nós? Intentando encontrar en Deus a fe e a forza que o noso pobo demanda. Definitivamente deixamos o Templo da Dolorosa, a fermosa conctedral que ten un futuro moi escuro. Os especialistas din que moi riscoso estar nela porque as columnas cederon e a cúpula de formigón e pedra, cedo ou tarde, caera… se non se fai algo estructural e rápido.
E por eso celebramos a Misa ó aire libre, no parque que hai diante do templo. A lectura do Apocalipse deste domingo decíao clariño: “No vi templo alguno en la ciudad, porque su templo es el Señor Dios” (Ap 21,22) Non podo negar que cando escoitaba esto, pedíalle fe ó Señor e pecha os ollos para que non brotasen as bágoas.
Volta ó deserto, ás tendas. Tamén aí está Señor camiñando co seu pobo.


Manolo Rodicio. Manta

4/25/2016

MANOLO RODICIO, DESDE MANTA, A UNA SEMANA DEL TERREMOTO.

Manolo Rodicio, sacerdote ourensano, misionero en Ecuador, nos envía un correo a una semana de producirse el fatídico terremoto, donde nos sitúa en la verdadera situación que están viviendo allí tantas y tantas personas.

Recordamos que la Delegación de Misiones de Ourense ha habilitado una cuenta corriente para quienes quieran colaborar ayudando a estas poblaciones.

ABANCA
DIOCESIS DE OURENSE – Cuenta Misioneros
IBAN  ES49 2080 5251 4730 0133 0272
CONCEPTO: Ayuda a Ecuador
Podréis leer el texto en castellano aquí


"Onte, as 18h58 cumpríase unha semana do terrible terremoto que asolou as provincias ecuatorianas de Manabí e Esmeraldas. Estabamos nese fatídico minuto á porta da Igrexa, en absoluto silencio, coa mirada perdida uns, cos ollos pechados outros. Algunha mulleriña bisbaba un “¡Dios mío!, ¡Dios mío!”. Entrementres as campás da Igrexa tocaban a morto con badaladas que petaban no corazón, coma puñais de dor.
Pasado uns interminables minutos, entramos na Igrexa, na parte menos golpeada, e rezamos o rosario nos que mesturabamos Ave Marías e bagoas a partes iguais. Rezamos polos defuntos pero tamén polos vivos que mellor quixeran ser eles os finados... E despois celebramos a Misa onde intentamos respirar ESPERANZA, coa confianza posta no Señor. Misa na porta da Igrexa, porque os do departamento de Obras do Municipio catalogouna como edificio INSEGURO.
Non estamos en condicións aínda de tomar decisións. De momento imponse alimentar ós damnificados e sostelos na dor. E os damnificados medran e medran. Non son só mortos e os que perderon a casa. Co terremoto parou todo e polo tanto non hai traballo. Nós mesmos en Manta non temos como lle pagar ás persoas que laboraban na parroquia porque se pagaba co que entraba de limosnas. E esa xente precisa seguir vivindo.
Nós próximos días, cando as urxencias o permitan, poderemos evaluar concienzudamente os daños. De momento en Jipijapa, en Santa María Madre, José Manuel dime que se estragaron ó menos, tres capelas. En Manta, onde estou eu, na parroquia la Dolorosa, o edificio onde están despachos, aulas e vivendas, está bastante estragado, pero parece que poderemos recuperalo. Peor pinta ten a Igrexa, una linda Igrexa feita no ano 2000 cos cartos que pagou o seguro dun avión que no ano 1997 caera sobre dela levando por diante ó párroco e a vinte e oito persoas. A Igrexa non caiu (tendo ferro e formigón no é fácil caer) pero vencéronse varias columnas. Os especialistas din que o mellor sería botala e facer outra nova, poro ¿con qué? Apuntan a posibilidade de poñer pes de apio e tirantes. Haberá que ver.
E se ergo a mirada vexo dor e máis dor. Só en Manta hai a lo menos tres colexios católicos desfeitos. Neles estudaban máis de seis mil nenos e mozos. Tamén hai sete Igrexas danadas que hai que ver si merece a pena erguelas.
E se miro a xente escoito voces quebradas que me din “Padresito, perdimos la casita”, “Al lado de mi casa murieron tres..”.
Incluso a catedral que pensabamos a salvo, ten un informe duns arquitectos mexicanos de que as torres están a punto de caer sobre dela.
Esta noite empezaremos a Misa a escasos metros da Igrexa, ó pe duns escombros onde morreron sete persoas. Rezaremos en silencio e en silencio camiñaremos un pasos ata o parque onde celebraremos na Misa ó Deus da vida.
Ben sei que nos medios xa non quedan apenas noticias do terremoto, pero, por favor... non vos esquezades de nós."
Manolo Rodicio (Manta)


4/19/2016

CUENTA BANCARIA AYUDA A ECUADOR

Desde la Delegación de Misiones de Ourense hemos habilitado una Cuenta Bancaria para quienes queráis, podáis colaborar con los afectados por el terromoto de Ecuador.

También se reciben en la Oficina de la Delegación, de lunes a Viernes de 10:00 a 13:30 horas.

Queda todo por hacer. A día de hoy lo más urgente según nos comentan allí es poder dar sepultura a los fallecidos, saneamiento de aguas y atención a los heridos. Esto implica poder enviar material sanitario y medicinas o medios económicos para poder adquirirlos. 

Contamos con vuestra solidaridad.


ABANCA

DIOCESIS DE OURENSE – Cuenta Misioneros

IBAN  ES49 2080 5251 4730 0133 0272

CONCEPTO: Ayuda a Ecuador

LO MAS URGENTE, ENTERRAR A LOS FALLECIDOS.


Esta mañana recibimos directamente de manos de Manolo Rodicio, un par de fotografías de los daños que ha ocasionado el terremoto en la localidad de Manta. Manolo Rodicio, actualmente Vicario del Arzbispo de Portoviejo, se ha desplazado a Manta para ayudar a enterrar a los fallecidos por el terremoto. Es algo que urge debido al calor tremendo que hace. También para apoyar y consolar a tantas y tantas familias que han perdido lo poco que tenían, casas y enseres y lo peor a miembros de sus familias y amigos.