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4/19/2018

TESTIMONIO VOCACIÓN NATIVA JIPI JAPA - ECUADOR



El domingo 22 de este mes se celebra la Jornada de las Vocaciones Nativas y con tal motivo, os dejamos unos fragmentso de una carta enviada por 
Luciano Daniel Murillo, primera Vocación Nativa, fruto de la Misión Diocesana de Jipijapa-Ecuador.

En esta carta dirigida por este joven sacerdote a nuestro Obispo Leonardo Lemos, comenta: 


"En nombre de toda la parroquia SANTA MARIA MADRE, quiere decirle GRACIAS. Gracias a cada uno de los sacerdotes que por casi 25 años estuvieron con nosotros, gracias por compartir sus experiencias evangelizadoras..



Estos Sacerdotes que su Diócesis nos pudo enviar, son grandes héroes, que han dejado todo, para darlo a todo, han hecho mucho por mi parroquia, de lo cual estoy muy agradecido, ya que casi en su totalidad esta parroquia se puedo levantar con la ayuda de su Diócesis. Puedo también decir que esta parroquia que lleva el mísmo nombre de alguna parroquia de orense, es una pequeña porción de orenses. Son muchos recuerdos que quedan en nuestros corazones, y en nuestras vidas sobre todo, en lo que hoy somos Santa María Madre. Gracias también a la Comunidad de las Misioneras del Divino Maestro que han compartido también mucho tiempo entre nosotros, a con ellas estamos también muy agradecidos.


Gracias por todo Diócesis de Orense, que el señor de la Misericordia les bendiga siempre y sobre todo les conceda abundantes vocaciones. "


9/19/2017

CUATRO SACERDOTES DE "VACACIONES" A NUESTRA MISIÓN DIOCESANA

Alberto, Jorge, Fran y Pablo
Nuestros sacerdotes con Josefa en el patio del Obispado


En el día de ayer partían a nuestra misión Diocesana en Jipijapa, Ecuador, cuatro de nuestros sacerdotes diocesanos. 

Alberto, Jorge, Fran y Pablo, van con ilusión y ganas de compartir unos días con sus compañeros y con los lugareños de este entrañable lugar que aún sufre las consecuencias del devastador terromoto sufrido el año pasado.

Jipijapa este año está de enhorabuena, ya que ha acogido un gran número de sacerdotes y voluntarios de esta diócesis.

Buen viaje a los cuatro y traed mucho que contagiar!

2/20/2017

NUEVA ORDENACIÓN DE VOCACIÓN NATIVA EN JIPIJAPA

Cuando nos acercamos ya casi a los 25 años de la apertura de la misión diocesana Santa María Madre de Jipijapa (Ecuador) en la cual tres sacerdotes ourensanos ponían rumbo al nuevo continente, han sido muchos los frutos que se han ido logrando y con la perspectiva que da el tiempo podemos aseverar que todos salimos ganando siendo demasiados los motivos por los que dar gracias. 


Este 28 de enero de 2017, el arzobispo de Portoviejo, Monseñor Lorenzo Voltolini, ordenaba dos nuevos presbíteros para la arquidiócesis portovejense. La Catedral Metropolitana “Jesús del Buen Pastor” de la ciudad de Portoviejo volvió a lucir sus mejores galas y aunque el templo contaba con las evidentes secuelas del terremoto que asoló a la provincia de Manabí, lo que prevalecía era el entusiasmo del numeroso pueblo de Dios que arropado por el presbiterio diocesano se congregó para tan gran evento.


Uno de los recién ordenado es Luciano Daniel Murillo Alcívar, natural de Jipijapa. A la par que se iban erigiendo los cimientos de la parroquia Santa María Madre y del Seminario San Pedro de Portoviejo, un niño llamado Luciano tomaba desde edades muy tempranas contacto con su parroquia en la Cdla. Parrales y Guale. Pronto empieza a servir al altar como monaguillo, a los 12 años asume el compromiso de animador de Infancia Misionera y tras confirmarse pasa a ser catequista. 
Todos los que hemos conocido al nuevo ordenando, podríamos dar fe de su carácter siempre cercano, servicial y alegre que a todos irradia. Su ingreso y travesía en el Seminario San Pedro de Portoviejo no ha sido fácil, pero su tesón y el apoyo incondicional de los “padrecitos” y de toda la familia de Santa María Madre culminaron esta meta y es que a Dios nadie le gana en generosidad.


Como dijo Monseñor Lorenzo Voltolini al darle su primer destino como sacerdote que no se va lejos de casa, ya que se queda a vivir en su parroquia natal y desde ahí atenderá la comunidad de Pedro Pablo Gómez. El 29 de enero de 2017, el Padre Luciano celebraba su primera misa en la iglesia de la Cdla. Parrales y Guale, donde un día se inició como monaguillo, iglesia que se quedó pequeña, rodeado de su gente en un ambiente de inmensa gratitud.
Tras el gesto del besamanos del misacantano compartimos en las instalaciones de la parroquia un encuentro festivo donde no faltaron las felicitaciones, discursos, aplausos, fotos, música y una suculenta merienda en un clima de verdadera fraternidad.



Desde aquí le deseamos lo mejor al P. Luciano, unidos siempre en constante oración y que esta primera vocación nativa de Sta. María Madre sea germen de nuevas vocaciones, haciendo nuestro el lema del P. Luciano que tomaba para sí de S. Juan María Vianney: “¡Qué bello y grande es conocer, amar y servir a Dios! Es lo único que tenemos que hacer en el mundo. Todo lo demás es tiempo perdido.”

Texto de Isaac Pereiro. Sacerdote diocesano.

10/02/2016

MANOLO RODICIO DESDE MANTA. TESTIMONIO MISIONERO.

Manta. Ecuador
Salir. Toda mi vida fue a salir cuando el corazón y los sentidos me pedían quedar, disfrutar, estar. Y sin embargo siempre fue salir.
Mucho tiene que ver en este salir el paso permanente de misioneros por el Seminario Mayor de Ourense. Siempre tuvieron las puertas abiertas los testigos de la Misión y ellos una y otra vez encendían el fuego de la búsqueda de la radicalidad evangélica, del gusto por la misión, soñada utópicamente, entre grandes dificultades. Y mucho tuvo que ver Don Aurelio y su manía permanente en invitarnos a ser misioneros, y los Festivales de la Canción Misionera y la CMDE, y tantos amigos y amigas que en reunión creyente avivaron la chispa de la Misión.
Y así fue cómo, a los pocos años de ser cura, surgió la posibilidad de hacer real el ideal misionero. Y eché los pies afuera, con peligro de resfrío porque con la salida apareció el dolor y la dificultad de adaptarse a nuevas gentes, a nuevos lugares. Y descubrí en propia carne que la misión es un ideal pero que conlleva sufrimiento.
Y en la Misión también percibí que el importante no es ir lejos, sino abrir los ojos y ver, mirar, escuchar a quien está nuestro alrededor porque la misión está en todas partes. Incluso en la propia casa cuando toca asumir lo que otros no quieren o no pueden. Misión es decir sí donde otros dicen no. Sí al Maestro. Sí al Evangelio. Sí a la gente.
Porque en un momento Misión fue a correr caminos sinuosos, a caballo o a pie, para ir al encuentro de personas “cansadas y desalentadas como ovejas sin pastor” (Mt 9,36). En otro momento fue a cuidar y acariciar a pastores cansados o en riesgo de perder el horizonte. Hoy Misión es acompañar a tantas personas golpeadas por el terremoto, gente que perdió familia, casa y manera de vivir. Personas ante las que poco más puedo hacer que escuchar, consolar, animar… decir una palabra de aliento. Y también toca tener paciencia y acompañar a hermanos curas que también están aplastados después de trabajar y trabajar por atender a la gente y ahora se sienten sin fuerzas y con ganas de huir.
Misión es salir “de nuestros cobertizos” (EG 270) una y otra vez.
Y también llega el cansancio. Y también uno se pregunta si no será el momento de retornar, de volver a las raíces. Pero cuando levantó la mirada, veo a tantos hermanos y hermanas que siguen el pie del cañón cargados de años y limitaciones que no detienen para nada su generosidad juvenil a pesar de tener setenta, ochenta o noventa años. Solamente un ejemplo: Juan González Núñez, cuando tenía ya la edad en las que otros se jubilan, pidió volver a Etiopía, para ir de aldea en aldea, con una mochilita visitando personas y lugares donde nunca se había anunciado el Evangelio, llevando Pan, Palabra, escuela, salud y esperanza. ¡Heroico! Y como él un montón de amigos y amigas misioneros, imposible nombrarlos, pero seguro que todos conocemos a algunos TESTIGOS DE LA MISIÓN, saliendo una y otra vez. Soñando un mundo Reino de Dios. Trabajando por hacerlo posible. Diciéndonos que también nosotros, donde quiera que estemos, estamos llamados a salir porque somos IGLESIA EN CAMINO.
Cómo resuenan en mis oídos las palabras del Papa Francisco: “Salgamos, salgamos a ofrecer a todos, la vida de Jesucristo. Repito aquí para toda la Iglesia lo que muchas veces he dicho a los sacerdotes y laicos de Buenos Aires: prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (EG 49)
Manolo Rodicio

9/13/2016

GRACIAS A TODOS! COMIENZA LA RECONSTRUCCION EN ECUADOR.

Hoy os dejamos un documento que nos llega de manos de Manolo Rodicio, misionero diocesano en Ecuador, actualmente en la localidad de Manta. Como recordarés, esta y otras ciudades fueron gravemente dañadas por el pasado terremoto. Con el dinero recaudado en la pasada Gala #MisionEcuador y con los donativos que la gente deposita en la cuenta creada para esta circunstancia se empiezan a hacer cosas y asi nos las hace llegar Manolo. No lo hemos querido editar, porque sabemos que disponen de horas contadas de luz y su esfuerzo le ha costado elaborar esta noticia para daros a todos y todas las gracias.
Seguid colaborando con Ecuador. Que no caiga en el olvido. Gracias a todos!

4/18/2016

RELATO DESDE ECUADOR

Nos envía una carta Manuel Rodicio , sacerdote ourensano, desde Jipijapa (Ecuador) donde nos relata los momentos vividos durante el fuerte terremoto. La adjuntamos en castellano también.


"Temblor. É o sábado 16 a eso das sete. Xa noite. Bah! Pronto pasará, pensó eu, porque vivimos onde a terra tembla con frecuencia. Pero non. Esta vez dura máis. E cada vez é máis forte. Eu estaba en Jipijapa porque iba sustituir a un cura en días de descanso. Cae a biblioteca cos libros. Ruido por todas partes. Penso rápido e tírome debaixo da cama. Os segundos fanse eternos. Por fin… calma… e ladrido de cans.
Baixo e atopo a José Manuel no patio. O medo tamén lle pudo e saiu correndo da Igrexa. Todo se movía. O Sagrario, despois de bambearse o que quixo, caiu por terra. O medo iguálanos a todos.
Despois empezou o reconto. En Jipijapa imos vendo destrozos pero non se reportan mortos. Xentiña humilde perdeu a casa. E empezamos una longa noite sen luz. Con medo. Haberá réplicas. Salimos en estampida e eso das dúas da madrugada. O esperado: un pequeño temblor… e psicosis de gran temblor.
Entretanto vexo que hai Internet. Hai que saber… pero é un saber duro. Mortos. Igrexas destrozadas.
Chegado o domingo é tempo de evaluar. En Manta donde vivo non hai grupo de casa (cuadra) onde unha, al menos, non se fose ó chan. Noutra sabemos que hai nenos dentro. Non hai como entrar. As carreteras aserradas co o se una cortadora as tronchase. Os postes da luz, polo chan… En Portoviejo din o mesmo. Con todo en Pedernales e Cojimíes é peor. Mortos. Destrución. Sen luz. Sen auga. Cun chisco de Internet no smarfon que nos abre a información e ó mundo.
A Igrexa concatedral de Manta nunha primeira evaluación din que hai que derruirla polo perigo que conleva. En no medio desto chega un grupiño de xente. ¿Celebramos Misa? Claro Padresito. Alí, moi cerca da porta… por si hai que fuxir.
Logo, subo a casa. Todo está ciscado, como se peneiraran a casa.
E un pobo sempre festeiro hoxe esta en silencio. Silenci de Venres Santo. E entretantio colas de mais dun kilómetro para coller gasolinas ou diese…
Gracias irmaus por estar con nós. Por rezar con nós. Non temos idea aínda do que nos compre. Hai que ir vendo o que sirve e o que non. Pero valen moi pouquiñas cousas. Volvemos a empezar de case cero en moitos casos. E moitas familias empezaran desde menos de cero, desde o dolor do familiar perdido.
E cando devala o día erguemos o corazón a Deus e Deus responde con silencio… pero é un silencio preñado de ESPERANZA. Decíame una mullleriña vella esta mañá o rematarr a Misa: “Gracias Padresito por darnos esperanza”.
Ogallá sexa tamén o momento da solidaridade."


1/11/2016

CARTA DE NUESTRO OBISPO CON MOTIVO DE LA INFANCIA MISIONERA

Os dejamos hoy la carta que escribió nuestro Obispo D. J.Leonardo Lemos  con motivo de la próxima Jornada de Infancia Misionera y partiendo de la experiencia vivida en Ecuador.
Esperamos que la leáis atentos. Adjuntamos fotografías de este viaje.

Carta de D. Leonardo.


12/12/2015

VIAJE A ECUADOR DE NUESTRO OBISPO. D. LEONARDO LEMOS

En vísperas de las fiestas de Navidad

El próximo lunes día 14 de diciembre el Obispo de Ourense D. Leonardo Lemos y el Delegado de Misiones D. Adelino viajan a la Misión que la Diócesis tiene en Jipijapa (Ecuador).
Allí están dos sacerdotes de la Diócesis Manolo Rodicio y José Manuel Méndez que desde hace ocho años están llevando distintas labores en la parroquia de Santa María Madre y en otras tareas de la Archidiócesis de Portoviejo como Vicarios Episcopales.
Es la primera vez que el Obispo D. Leonardo visita esta parroquia bañada muy de cerca por las aguas del Pacífico.
Esta parroquia abarca parte de la ciudad de Jipijapa y también un gran número de recintos, la mayor parte de ellos con capillas.
La Misión Diocesana se abrió en el año 1993 y desde entonces se ha ido manteniendo el relevo de sacerdotes de la Diócesis.
Son muchos los laicos, sacerdotes, religiosos que han estado allí, de visita y colaborando: en lo asistencial, en la enseñanza, en la catequesis,... También han sido varios los seminaristas que durante parte del verano han gozado de una pequeña experiencia misionera.
Para nuestra diócesis es una puerta abierta a la misión.


La visita del Obispo de Ourense es para aquellas gentes un motivo de alegría y una fiesta ya que han sido programadas varias celebraciones de Primeras Comuniones y Confirmaciones en las parroquia y en las capillas madres de las distintas zonas.

8/04/2015

VERANO EN MISIÓN. ECUADOR.

Nuestro Delegado Diocesano de Misiones, D. Adelino Álvarez, nos envía estas fotos desde Ecuador. Corresponden a la Jornada Nacional de Juventud de Ecuador, y tuvo lugar en la diócesis  de Portoviejo, en Manta. 



A esta diócesis pertenece nuestra misión diocesana en Jipijapa.

Esperamos que D.Adelino y los dos seminaristas que viajaron con el, estén disfrutando de este Verano en Misión!





6/26/2015

UNAS VACACIONES DIFERENTES

Dos seminaristas conocerán la Misión Diocesana.

El Delegado de Misiones de Ourense D. Adelino Álvarez Gayo pasará el mes de agosto en la Misión Diocesana de Jipijapa-Ecuador, será su quinta visita. Esta vez le acompañan dos seminaristas del S. Mayor: José Manuel Heras Prado y Carlos Arce

Le preguntamos a los dos Seminaristas el porqué de esta decisión y nos responden:
José Manuel Heras: "Vivir una experiencia misionera, conocer de cerca otras realidades, estar con los pobres, entregarme a ellos, llevando el amor de Dios a los mas necesitados y sobre todo para crecer en humildad."


Carlos Arce: " La primera razón es la llamada del Espíritu a salir de mis comodidades y abrirme a la catolicidad de la Iglesia, también la amistad que me une con uno de los sacerdotes que están allí, además de la inquietud de conocer realidades eclesiales muy diferentes y enriquecedoras."

3/07/2015

"BENDITA FIDELIDAD". TESTIMONIO JOSE MANUEL MÉNDEZ.


Ha estado hace unas semanas en tierras de Ourense, Jose Manuel Méndez, sacerdote ourensando, que actualmente está en la Misión Diocesana de Jipijapa.

Hemos compartido con el una preciosa eucaristía en Tameirón, localidad natal de San Francisco Blanco, y antes de irte ha dejado este pequeño testimonio que podréis leer junto con otras noticias también en la Revista Comunidade de Marzo en la web del Obispado de Ourense


"A finales del pasado año me encontré con que aún no había podido hacer los Ejercicios Espirituales, por lo que me fui al monasterio Cisterciense de Sta. María del Paraíso en Salcedo, provincia de Cotopaxi en Ecuador, una fundación reciente de San Isidro de Dueñas, con una comunidad de ocho monjes. El segundo día, en la Misa, veo que vamos a celebrar las Bodas de oro de la profesión monástica de fray José Luis Santos Gómez. “Ah!” -pensé- “a este lo conozco!”. Fue mi hospedero en el monasterio de Oseira,(Ourense) el que escuchó mi confesión general (pobriño) la víspera de mi ordenación hace quince años. ¡Qué gracia, tan lejos, tan cerca! Renovó los votos que hizo al Señor en 1964, a once mil kilómetros, a 50 años. Prisionero de Cristo en libertad y amor. Bendita fidelidad. Al terminar el rito de la renovación de votos se abraza con cada monje; yo no soy monje, pero cuando me abrazó, dijo que estaba muy contento que estuviera allí en aquel momento alguien de Ourense. Ese día al comulgar le pedí al Señor la misma fidelidad e intensidad en su amor. En el recordatorio dice que un monje “recibe la luz y el amor divinos y los deja pasar a la Iglesia y al mundo”. Aquí en la línea ecuatorial, donde el sol es mucho más intenso, también P. José Luis la filtra más y mejor. Experiencia para una comunidad joven, referencia sabia…Pura misión, pura contemplación. Gracias al Señor por los monjes y monjas, por su perseverancia que nos sostiene y alienta."

3/20/2014

ENCUENTRO-EUCARISTÍA Y CENA CON MANOLO RODICIO.

Todo el Equipo de la Delegación de Misiones de Ourense y amigos de la Misión Diocesana hemos compartido una tarde de Encuentro- Eucaristía y Cena con Manuel Rodicio Pozo, que fue Delegado de Misiones y ahora está en la Misión Diocesana de PortoViejo - Jipijapa - Ecuador.

En estos 20 años de vida de nuestra Misión Diocesana hemos sido testigos de su evolución, cómo han progresado en medios y en infraestructuras en Evangelización y como están viviendo  hoy la situación de aquella Iglesia que respira aires de esperanza, en Vocaciones, con muchos laicos comprometidos, catequistas que se hacen responsables de recintos donde el sacerdote solo puede llegar de vez en cuando. 

Una Iglesia VIVA con muchos niños y jóvenes en la catequesis, una Iglesia que te empuja a salir, a trabajar a moverte porque son ellos los que no dejan que te "acomodes" .

Una Iglesia donde se respira alegría, fruto de esa ilusión de juventud, que nos ayudan a sentirnos vivos y como dice Manuel Rodicio: " Estoy viviendo  el momento mas dulce de mi vida sacerdotal".

En la Eucaristía hemos dado gracias a Dios por todos los Misioneros de nuestra Iglesia, por la misión  y por la tarea Evangelizadora de nuestra Iglesia Diocesana, para que despertemos con fuerza como la primavera, y nos hagamos reponsables cada uno en su tarea, estando siempre abiertos a dar desde nuestra pobreza.


Gracias Manolo por tu entrega y generosidad.


3/07/2014

TESTIMONIO EN NUESTRA MISION DIOCESANA

Atendiendo a nuestra petición de transmitir su testimonio en tierras de misión, aunque solo fuese por un breve espacio de tiempo, os dejamos aquí el escrito que nos envía Natalia Guzmán. 

Natalia es profesora de religion,  miembro activo del Grupo de jóvenes de Misiones "Aurelio Grande ", vinculado a esta Delegación desde hace 20 años, aproximadamente. Ha estado en la misión Diocesana que tiene esta Diócesis en Jipijapa, Ecuador.

Esperamos así, y con más que iremos añadiendo, animar a nuestros jóvenes a asistir al Encuentro de jóvenes que se llevará a cabo en Madrid el próximo 21 al 23 de Marzo.

Aqui el relato de Natalia. Muchísimas gracias!

"UN VERANO DIFERENTE…

Sí, eso era lo que quería hacer en el verano de 2004: VIVIR UN VERANO DIFERENTE.
Y así fue. Me fui a Jipijapa, en Ecuador, a dar clase a unos niños que vivían a cientos de kilómetros de la civilización.
Llevé en mi maleta, muchas cosas que utilizaba en mi vida diaria; hasta un secador de pelo, ¡qué ilusa!, y al llegar allí me di cuenta de que podía vivir perfectamente con muy poco.
Lo primero que hizo que mis ojos se abrieran y no se volvieran a cerrar hasta mi regreso, fue esta imagen:



Y os estaréis preguntando: ¿quién es?, ¿cuántos años tiene?,¿qué está haciendo? .Lo mismo me pregunté yo a la vez que sacaba esta foto. Y después de ésta, vinieron muchas más y cada una con una historia detrás.
Conviví con familias tan generosas que no tenían casi nada y que me lo ofrecieron todo con su mejor sonrisa y me enseñaron a dar lo que tengo, no lo que me sobra.
Fui a vivir un verano diferente y lo que conseguí a mi regreso, fue vivir una vida diferente.

La niña de la foto tenía 2 años y venía de buscar agua a 5 kilómetros de su casa.


Por ella y por otros muchos, merece la pena.

12/16/2013

FELIZ NAVIDAD DESDE ECUADOR

Continuamos recibiendo mensajes y buenos deseos de nuestros misioneros desde todas partes del mundo.
En esta ocasión nos escribe quien fuera nuestro Delegado de Misiones, Manuel Rodicio, desde la misión diocesana, en Jipijapa, Ecuador.

Dejamos un texto, fotos y un villancico típico de la zona. El texto está en gallego. Os lo dejamos también en castellano.

Muchísimas gracias a Manolo, y a los niños que han cantado tan bien ese villancico!

"NADAL NA COSTA ECUATORIANA.
Nadal é sinónimo de Primeiras Comunións (porque acaba o curso) e sobre de todo, de alegría, calor, familia, foquiños de luz.
Tamén e tempo de novenas. Primeiro na Igrexa e logo nas casa onde se xuntan algunhas familias.
Pero tamén as novenas se fan en escolas e colexios...
E por riba de todo isto, VILANCICOS. Deus nace.
FELIZ NADAL"

"NAVIDAD EN LA COSTA ECUATORIANA"
Navidad es sinónimo de Primeras Comuniones (porque acaba el curso) y sobre todo,alegría, calor, familia, puntitos de luz. 
También es tiempo de novenas. Primero en la Iglesia y luego en las casa, donde se juntan algunas familias.
Pero también las novenas se hacen en escuelas y colegios.
Y por encima de todo esto, VILLANCICOS. Dios nace.
FELIZ NAVIDAD" 


 

11/11/2013

NOTICIAS DESDE JIPI JAPA

Hemos recibido noticias de nuestro querido Manuel Rodicio, quien fuera Delegado de Misiones de la Diócesis de Ourense, y que continúa la labor emprendida por Aurelio Grande en la Misión Diocesana de Ecuador.

Manuel Rodicio, desde Jipijapa: "Hoy la pobreza es menor, pero más insultante"

Hace algo más de veinte años, respondiendo a un hondo anhelo misionero de muchos, y de la mano del siempre recordado Aurelio Grande, nacía el compromiso entre nuestra Diócesis de Ourense y la de Portoviejo en el Ecuador.
¡Cómo no recordar la ilusión que supuso para muchos! "Eso no hace falta votarlo" dijeron unos en el Consejo de Presbiterio y los aplausos aclamaron la idea. "Mandemos, al menos, seis curas"…

Tres, fuimos los curas iniciadores. Ecuador era por aquellos tiempos un desconocido para muchos. ¿Dónde queda Ecuador? Aun hoy hay un amigo que cuándo me ve, me dice: "Estás en el Perú ¿No?". Ecuador, hoy país de emigrantes y siempre un país diminuto (como media España) en un continente de países grandes. Allá llegamos en enero de 1993. Y nos encontramos con una tierra hermosa, exuberante, inundada de niños y de vida... al tiempo que empobrecida. Casas de caña, techos de paja... y deseo de crecer en la fe, de tener sacerdotes. Portoviejo era la cabecera de una Diócesis de un millón de habitantes, en un territorio como la mitad de Galicia y tenía sólo ocho curas nativos de un total de cincuenta. Y allí asentamos, con Jipijapa como base, desplazándonos a un montón de parroquias rurales gracias a coches todoterreno o a lomo de caballo. Hasta ochocientos bautizos en un año...
Fue tiempo de ilusión, obras y animación: Dispensario, Botica, Albergue, Viviendas populares... con la ayuda decisiva desde Ourense en recursos y personas.¡Cuántos orensanos pasaron por aquí y dejaron una estela de bondad y entrega!
Nuevo impulso, se lo dieron las Misioneras del Divino Maestro, que aquí siguen con su Escuelita y sirviendo a la parroquia hasta hoy, y el relevo de personas, siempre escaso, acorde con el tiempo actual.
Pasados veinte años seguimos en la tarea. En en una sociedad que está despertando... y donde los pobres son más pobres. Hace veinte años la sensación era la de una pobreza generalizada. Hoy comienza a haber coches, móviles, tablets... posibilidades para algunos... y miseria para los que no alcanzan ese mundo de ensueño. Diría que hoy la pobreza es menor pero más insultante.
Y la Iglesia de Portoviejo... florecida... con casi setenta curas nativos (para millón y medio de habitantes) y un puñado de extranjeros y religiosos... Una Iglesia viva y con un montón de necesidades y limitaciones. Una Iglesia más adolescente que madura, pero con una vitalidad envidiable. Y ahí seguimos, sirviendo, multiplicándonos, con días de muchas horas, muchas más de veinticuatro, José Manuel y yo, en el nombre de la Iglesia Diocesana de Ourense.