• ¡Que bueno caminar contigo!


    26 de abril: Jornada Vocaciones Nativas
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Un jornada dedicada a la oración y la ayuda para las vocaciones en los territorios de misión
  • ¿A quién ayuda Vocaciones Nativas?


    Ayuda a la formación de 73.000 seminaristas y 6.000 novicios y novicias en las misiones
  • Gracias de las vocaciones ayudadas


    Algunos de los seminaristas, novicias y novicios ayudados agradecen tu colaboración
  • ¿Cómo colaborar con Vocaciones Nativas?


    Con un donativo o con una beca de estudios puedes ayudar a muchas vocaciones

23 de abr. de 2015

EL RAP DE CARMELO

Os acordáis de el cuento a ritmo de rap que ganó el niño ourensano Carmelo Gálvez Alvariño??

Pues en un encuentro de niños de Tarazona le han puesto música y así de bien ha quedado..Esperamos que lo disfrutéis!!

Pincha aquí para escucharlo!

20 de abr. de 2015

CRÓNICA ENCUENTRO DIOCESANO DE NIÑOS EN OS MILAGROS


El pasado sábado 18 de abril, nos reuníamos en el Santuario de Os Milagros, para celebrar el IX Encuentro diocesano de niños y niñas de Ourense.



En el  marco del Año Mariano que se celebra en esta diócesis con motivo del 50 aniversario de la coronación de la Virgen de Los Milagros  del Monte Medo (año 1964),los niños y todas las personas participantes  han ganado el Jubileo.



La acogida  dirigida magistralmente por D. Luis Rodríguez con más de 600 niños y niñas, tuvo lugar en el salón de actos del Centro Vocacional de los Padres Paúles, con cantos, oración y una breve explicación de por qué este año se celebraba este Año Mariano en Ourense.

Seguidamente todos pasamos por la Puerta Jubilar del Santuario para celebrar la Eucaristía que presidió nuestro Obispo, D. Leonardo.



Después de la comida, y debido al mal tiempo, se suprimieron los planes de talleres y actividades   y dimos paso a una película entrañable: UP.


Ya antes de finalizar la jornada, regresamos todos a despedirnos de nuestra Madre, por el camarín de la Virgen, dándole un beso.



A pesar de que el tiempo no nos acompañó, los niños y niñas disfrutaron de un día en comunidad, compartiendo con niños de otros colegios y parroquias y sobre todo en un entorno natural precioso, como es el Santuario de Os Milagros.


Agradecimiento especial a todos los monitores, profesores, catequistas, formadores del Seminario Menor, a todos los sacerdotes y religiosas que nos acompañaron. Por supuesto a la Vicaría para la Nueva Evangelización que convoca estos encuentros y las Delegaciones de Infancia, Catequesis, y Vocaciones, que conjuntamente con la Delegación de Misiones, ponen todo su esfuerzo en organizar estas actividades.

Gracias al Coro de la Parroquia La Inmaculada, por acompañarnos en la Eucaristía y ayudar a todos a que realmente fuese una fiesta de alegría con María.

Os dejamos un álbum con las fotos del Encuentro.

ENCUENTRO DIOCESANO DE NIÑOS

15 de abr. de 2015

MENSAJE DEL PAPA PARA LA 52 JORNADA MUNDIAL DE ORACION POR LAS VOCACIONES


Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Jornada Vocaciones Nativas 2015Queridos hermanos y hermanas:

El cuarto Domingo de Pascua nos presenta el icono del Buen Pastor que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre, las alimenta y las guía. Hace más de 50 años que en este domingo celebramosla Jornada Mundial de Oración por las VocacionesEsta Jornada nos recuerda la importancia de rezar para que, como dijo Jesús a sus discípulos, «el dueño de la mies… mande obreros a su mies» (Lc 10,2). Jesús nos dio este mandamiento en el contexto de un envío misionero: además de los doce apóstoles, llamó a otros setenta y dos discípulos los mandó de dos en dos para la misión (cf. Lc 10,1-16). Efectivamente, si la Iglesia «es misionera por su naturaleza» (Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Ad gentes, 2), la vocación cristiana nace necesariamente dentro de una experiencia de misión. Así, escuchar y seguir la voz de Cristo Buen Pastor, dejándose atraer y conducir por él y consagrando a él la propia vida, significa aceptar que el Espíritu Santo nos introduzca en este dinamismo misionero, suscitando en nosotros el deseo y la determinación gozosa de entregar nuestra vida y gastarla por la causa del Reino de Dios.

Entregar la propia vida en esta actitud misionera sólo será posible si somos capaces de salir de nosotros mismos. Por eso, en esta 52 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, quisiera reflexionar precisamente sobre ese particular «éxodo» que es la vocación o, mejor aún, nuestra respuesta a la vocación que Dios nos da. Cuando oímos la palabra «éxodo», nos viene a la mente inmediatamente el comienzo de la maravillosa historia de amor de Dios con el pueblo de sus hijos, una historia que pasa por los días dramáticos de la esclavitud en Egipto, la llamada de Moisés, la liberación y el camino hacia la tierra prometida. El libro del Éxodo ―el segundo libro de la Biblia―, que narra esta historia, representa una parábola de toda la historia de la salvación, y también de la dinámica fundamental de la fe cristiana. De hecho, pasar de la esclavitud del hombre viejo a la vida nueva en Cristo es la obra redentora que se realiza en nosotros mediante la fe (cf. Ef 4,22-24). Este paso es unverdadero y real «éxodo», es el camino del alma cristiana y de toda la Iglesia, la orientación decisiva de la existencia hacia el Padre.

En la raíz de toda vocación cristiana se encuentra este movimiento fundamental de la experiencia de fe: creer quiere decir renunciar a uno mismo, salir de la comodidad y rigidez del propio yo para centrar nuestra vida en Jesucristo; abandonar, como Abrahán, la propia tierra poniéndose en camino con confianza, sabiendo que Dios indicará el camino hacia la tierra nueva. Esta «salida» no hay que entenderla como un desprecio de la propia vida, del propio modo sentir las cosas, de la propia humanidad; todo lo contrario, quien emprende el camino siguiendo a Cristo encuentra vida en abundancia, poniéndose del todo a disposición de Dios y de su reino. Dice Jesús: «El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna» (Mt 19,29). La raíz profunda de todo esto es el amor. En efecto, la vocación cristiana es sobre todo una llamada de amor que atrae y que se refiere a algo más allá de uno mismo, descentra a la persona, inicia un «camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios» (Benedicto XVI, Carta enc. Deus caritas est, 6).

La experiencia del éxodo es paradigma de la vida cristiana, en particular de quien sigue unavocación de especial dedicaciónal servicio del Evangelio. Consiste en una actitud siempre renovada de conversión y transformación, en un estar siempre en camino, en un pasar de la muerte a la vida, tal como celebramos en la liturgia: es el dinamismo pascual. En efecto, desde la llamada de Abrahán a la de Moisés, desde el peregrinar de Israel por el desierto a la conversión predicada por los profetas, hasta el viaje misionero de Jesús que culmina en su muerte y resurrección, la vocación es siempre una acción de Dios que nos hace salir de nuestra situación inicial, nos libra de toda forma de esclavitud, nos saca de la rutina y la indiferencia y nos proyecta hacia la alegría de la comunión con Dios y con los hermanos. Responder a la llamada de Dios, por tanto, es dejar que él nos haga salir de nuestra falsa estabilidad para ponernos en camino hacia Jesucristo, principio y fin de nuestra vida y de nuestra felicidad.

Esta dinámica del éxodo no se refiere sólo a la llamada personal, sino a la acción misionera y evangelizadora de toda la Iglesia. La Iglesia es verdaderamente fiel a su Maestro en la medida en que es una Iglesia «en salida», no preocupada por ella misma, por sus estructuras y sus conquistas, sino más bien capaz de ir, de ponerse en movimiento, de encontrar a los hijos de Dios en su situación real y de compadecer sus heridas. Dios sale de sí mismo en una dinámica trinitaria de amor, escucha la miseria de su pueblo e interviene para librarlo (cf. Ex 3,7). A esta forma de ser y de actuar está llamada también la Iglesia: la Iglesia que evangeliza sale al encuentro del hombre, anuncia la palabra liberadora del Evangelio, sana con la gracia de Dios las heridas del alma y del cuerpo, socorre a los pobres y necesitados.

Queridos hermanos y hermanas, este éxodo liberador hacia Cristo y hacia los hermanos constituye también el camino para la plena comprensión del hombre y para el crecimiento humano y social en la historia. Escuchar y acoger la llamada del Señor no es una cuestión privada o intimista que pueda confundirse con la emoción del momento; es un compromiso concreto, real y total, que afecta a toda nuestra existencia y la pone al servicio de la construcción del Reino de Dios en la tierra. Por eso, la vocación cristiana, radicada en la contemplación del corazón del Padre, lleva al mismo tiempo alcompromiso solidario en favor de la liberación de los hermanos, sobre todo de los más pobres. El discípulo de Jesús tiene el corazón abierto a su horizonte sin límites, y su intimidad con el Señor nunca es una fuga de la vida y del mundo, sino que, al contrario, «esencialmente se configura como comunión misionera» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 23).

Esta dinámica del éxodo, hacia Dios y hacia el hombre, llena la vida de alegría y de sentido. Quisiera decírselo especialmente a los más jóvenes que, también por su edad y por la visión de futuro que se abre ante sus ojos, saben ser disponibles y generosos. A veces las incógnitas y las preocupaciones por el futuro y las incertidumbres que afectan a la vida de cada día amenazan con paralizar su entusiasmo, de frenar sus sueños, hasta el punto de pensar que no vale la pena comprometerse y que el Dios de la fe cristiana limita su libertad. En cambio, queridos jóvenes, no tengáis miedo a salir de vosotros mismos y a poneros en camino. El Evangelio es la Palabra que libera, transforma y hace más bella nuestra vida. Qué hermoso es dejarse sorprender por la llamada de Dios, acoger su Palabra, encauzar los pasos de vuestra vida tras las huellas de Jesús, en la adoración al misterio divino y en la entrega generosa a los otros. Vuestra vida será más rica y más alegre cada día.

La Virgen María, modelo de toda vocación, no tuvo miedo a decir su «fiat» a la llamada del Señor. Ella nos acompaña y nos guía. Con la audacia generosa de la fe, María cantó la alegría de salir de sí misma y confiar a Dios sus proyectos de vida. A Ella nos dirigimos para estar plenamente disponibles al designio que Dios tiene para cada uno de nosotros, para que crezca en nosotros el deseo de salir e ir, con solicitud, al encuentro con los demás (cf. Lc 1,39). Que la Virgen Madre nos proteja e interceda por todos nosotros.



Papa Francisco
Vaticano, 29 de marzo de 2015
Domingo de Ramos

14 de abr. de 2015

GRACIAS DESDE LA INDIA

Omp nos comparte en su blog, diferentes cartas de distintos países en donde para que las vocaciones nativas sean una realidad, necesitan de nuestro apoyo.
Podéis leerlas aquí o en http://www.vocacionesnativas.es/


"
NECESITAMOS VUESTRO APOYO PARA MANTENER EL FUNCIONAMIENTO DEL SEMINARIO"
Christ Hall Seminary en Karumathur India al que la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol ha enviado  20.150 dólares


“A través de vuestra ayuda nos damos cuenta de que Dios nos cuida como a la niña de sus ojos. En el seminario recibimos muchos tipos de formación. Por un lado, aprendemos la oración y la liturgia. Por otro lado, estudiamos filosofía y teología. Sin embargo, lo más importante es la formación pastoral.

Cada domingo visitamos en bicicleta 17 aldeas no cristianas de los alrededores para hacer misión. Durante el verano, organizamos campamentos de verano en Varusanad, donde viven las gentes de las tribus. Trabajar y convivir con ellos nos da una experiencia enorme para entender la vida ordinaria de la gente. Para mantener el funcionamiento del seminario, necesitamos siempre vuestro apoyo económico. Quedamos absolutamente agradecidos, y rezamos por vosotros”.



Hermano María Thangaraj

8 de abr. de 2015

¿A QUIÉN AYUDA VOCACIONES NATIVAS?

¿Qué es la Jornada de Vocaciones Nativas?
La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol se ocupa de la formación de casi 73000 seminaristas y más de 6000 novicios y novicias en su primer año académico.

El 37,20 % de las circunscripciones en las que se organiza la Iglesia Universal, son Territorios de Misión. Y aunque el 40,58% de la población mundial vive en estos territorios, solo 16 de cada cien católicos del mundo se encuentran en ellos. Y se trata de iglesias que todavía no son capaces de mantenerse por sí mismas, y reciben por tanto la ayuda de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol.
Durante el año 2014 se recaudó a nivel universal 20.724.032 euros. Las ayudas llamadas ordinarias (dedicadas exclusivamente a atender la formación de seminaristas y novicios con nulos o escasos medios económicos) superaron los 16.487.000 euros. Por su parte, las ayudas extraordinarias destinadas a proyectos concretos, como la construcción y mantenimiento de los centros formativos, estuvieron por encima de los 2.500.000 euros.


Las ayuda de España



La ayuda de España a las Vocaciones Nativas que España ofreció en el año 2014 fue de 1.710.047 euros. La mayor parte destinada a África con 1.351.149 euros; Asia con 229.971 euros y América con 128.926 euros.