• Reza y ayuda a las Vocaciones


    7 de mayo- Jornada Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Compromiso con las vocaciones


    Presentación Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Mensaje del Papa


    "Empujados por el Espíritu para la Misión"
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Una jornada de oración y ayuda a las vocaciones en los Territorios de Misión
  • ¿A quién ayuda Vocaciones Nativas?


    A 75.000 seminaristas y 6.500 novicios/as y 2000 formadores en los territorios de misión
  • ¿Cómo colaborar?


    Con un donativo o con una beca misionera para las Vocaciones de los Territorios de Misión
  • Oración Vocacional


    Recursos de oración para la oración diaria en los colegios

5/22/2017

CARTA DEL SR. OBIPO A NUESTROS MISIONEROS. PENTECOSTÉS


Sois el rostro “auténticamente” misionero de la Diócesis
Mis queridos hermanos y hermanas: Al acercarse la Solemnidad de Pentecostés, “fiesta del comienzo de la Iglesia”, en mi corazón de padre, hermano, amigo y pastor renace con fuerza mi más sincero agradecimiento a todos los que formáis parte de esta Iglesia, de antiquísimas raíces cristianas, y que peregrina en la fe por estas tierras de Ourense. Con frecuencia, cuando me encuentro de Visita pastoral en muchas de nuestras comunidades parroquiales, extendidas por la amplia geografía de nuestra Diócesis, me encuentro con que vuestros familiares os hacen presentes, con vuestros nombres y apellidos. No sois historias de un pasado, sino algo  muy presente y vivo. ¡Sois Iglesia!
 Se os recuerda con afecto y cariño agradecido porque sois esa Iglesia en salida que nos ayuda a reconocer que somos una Diócesis que siempre debe estar y sentirse en misión. Es verdad que los tiempos han cambiado y, en estos momentos, son los que de allende nuestras tierras, quizás vuestros hijos e hijas espirituales - aquellos que han surgido como consecuencia de vuestra fidelidad misionera -, los que tendrán que ayudarnos a los de aquí a descubrir que nuestro trabajo pastoral actual debe ser entendido en clave de misión, de lo contrario no habremos superado la etapa del simple “mantenimiento”. Si queremos salir al encuentro de tantos hermanos y hermanas que habiendo recibido los sacramentos de la iniciación cristiana se han apartado de la Iglesia y se han alejado incluso de la fe recibida, o puede que se encuentren situados en ese complejo ámbito de la indiferencia, necesitamos salir a su encuentro manifestándoles el rostro de una Iglesia madre y misericordiosa, de un Señor cercano que nos quiere mostrar la ternura de Dios.
Sabéis bien que llevamos poco más de un año dando pasos para llevar a cabo un Sínodo Diocesano. Hasta este momento yo tengo que afirmar, y no sería sincero con vosotros si no lo hiciese, que lo he vivido como un momento de gracia y de cercanía. Como una ocasión que nos está ayudando a descubrir un estilo de Iglesia que nos invita a caminar juntos buscando nuevos caminos y métodos para acertar en esta nueva tarea evangelizadora que nos pide la Iglesia.
Vosotros, mis queridos hermanos y amigos misioneros nos enseñáis siempre cuál debe ser el camino. Habéis sido enviados por el mundo entero con la única condición de ser un eco, con vuestras vidas, del Evangelio de la alegría. No habéis puesto condiciones, habéis entregado todo lo que tenías y erais, incluso dejasteis esas legítimas uniones con vuestras familias y con vuestra tierra. Vuestra disponibilidad es para nosotros un ejemplo y una lección constante de vitalidad evangélica. En nombre de esta Iglesia os estamos inmensamente agradecidos. Cuando a nosotros nos cuesta tanto trabajo cambiar de una parroquia para otra, incluso dentro de nuestra geografía diocesana, y siempre tenemos disculpas que dificultan el ejercicio del ministerio, vosotros sois siempre un motivo para ponernos en camino.
Hace tan solo unos días en el santuario de Fátima, escuchaba al papa Francisco, que nos invitaba a descubrir el rostro joven y hermoso de la Iglesia que resplandece “cuando es misionera, acogedora, libre, fiel, pobre de medios y rica de amor”. Eso que nos pide el Santo Padre es lo que todos deseamos para esta porción de la Iglesia santa de Dios, que como Iglesia en misión quiere salir al encuentro de nuestros hermanos los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que como “pobres de Jesucristo” extienden sus manos rogándonos que nos convirtamos en esos testigos misioneros, testigos alegres y convencidos de que sólo el Evangelio de Jesús transformará la vida y el mundo entero.
Al mismo tiempo que os tenemos presente, os rogamos que no os olvidéis de nosotros en estos momentos un tanto recios para la labor pastoral, para las vocaciones al ministerio sacerdotal, a la vida religiosa, misionera y monástica. Necesitamos vuestra fuerza, contamos con vuestra fidelidad y disponibilidad plena al servicio de la causa del Reino. Y confiamos en que la providencia amorosa del Buen Dios nos ayude a encontrarnos el próximo día 22 de julio: Día de los Misioneros Diocesanos.
Que el don del Espíritu Santo que ha encendido en vuestros corazones la llama de la misión “ad gentes” nunca se apague en esta Iglesia particular y sea para nosotros, los de aquí, un estímulo y acicate para nuestra fidelidad y disponibilidad en y para servir a la Iglesia como esta quiere ser servida, y allí donde nos necesite.
También yo, como un pobre de Jesucristo me encomiendo a vuestras oraciones y os ofrezco lo que no es mío: la bendición del Señor Resucitado.

X J. Leonardo Lemos Montanet
Bispo de Ourense

5/10/2017

PEREGRINACIÓN MISIONES-CÁRITAS Y MANOS UNIDAS A LA NOVENA DE FÁTIMA

La Delegación de Misiones de Ourense invita a la celebración de Fátima mañana jueves a las 20,45.
Peregrinan:  Misiones-Cáritas y Manos Unidas. 
Hermanos y hermanas: Cada vez que nos acercamos ala Eucaristía traemos al altar nuestra vida y la vida de los que nos rodean, “las angustias y las tristezas de la humanidad” para que el Señor las bendiga y las transforme. En este 8º día de la novena acudimos a María, la comprometida con los pobres,para que vele por la humanidad sufriente, sin recursos, los que tienen que salir de sus tierras, los que están en paro o viven en soledad, los que no conocen a Jesús. Que la Sra. de Fátima, que es consuelo de los afligidos y abogada de los pobres les consuele y a nosotros nos diga: “Levántate, espabila y ponte en camino de prisa”



5/01/2017

LEMA, OBJETIVOS Y CARTEL. QUÉ SIGNIFICAN..?

"Empujados por el Espíritu aquí estoy, envíame" es el lema de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Vocaciones Nativas que se celebrará el 7 de mayo
Empujados por el Espíritu...” Así titula el papa Francisco su Mensaje para la 54 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Es el Espíritu el que mueve los corazones para ir a evangelizar. La dimensión misionera nace de la entraña de la fe. Es Dios mismo quien llama y envía. La vocación no es algo añadido: es fruto del amor de Dios que llama.
Aquí estoy, envíame” La llamada a una vida de especial consagración o al sacerdocio implica una respuesta de docilidad y confianza. Es el compromiso para dejar a un lado la tranquilidad de una vida más o menos acomodada, y salir al encuentro del otro para llevarle a Dios.

CARTEL
Jornadas. El IV Domingo de Pascua, domingo “del Buen Pastor”, se celebran dos Jornadas de carácter vocacional, con el fin de promover la oración y la colaboración para que Dios envíe nuevas vocaciones a su Iglesia y para que las vocaciones nacientes en los territorios de misión tengan los recursos necesarios para su formación y sostenimiento.
Fotografías:
La fotografía general, en el ángulo inferior derecho, visibiliza la alegría de quienes han decidido seguir al Maestro. Así nacen las vocaciones: en un ambiente de alegría, oración y comunión. Todos caminan juntos, compartiendo su fe.
Tres fotos de vocaciones: vocación al sacerdocio, para estar cerca del hermano; vocación a la vida consagrada, con un grupo de jóvenes que muestra su alegría después de haber respondido “Aquí estoy, envíame”; y vocaciones nativas, en un lugar de misión, que reflejan esa misma alegría tras descubrir que la vida recobra sentido si se entrega a los demás.
OBJETIVOS
Orar al Dueño de la mies para que siga enviando muchos obreros a su Iglesia.
Fomentar entre los jóvenes algunas disposiciones personales y grupales para que puedan escuchar la llamada de Dios y responder sin dilaciones.
Promover entre los fieles una eficaz colaboración con la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, que atiende las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada en los territorios de misión.
Obtener fondos y ayudas económicas para el sostenimiento y la formación de estas vocaciones, a través de la financiación de “becas de estudio” y de “estipendios de misa” para formadores y profesores.

4/30/2017

¿QUÉ ES LA OBRA DE SAN PEDRO APÓSTOL?

Es una institución de la Iglesia católica para ayudar a las Iglesias más jóvenes en la formación y acompañamiento de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol sostiene a las vocaciones que Dios suscita en las misiones. En los territorios de misión son muchas las vocaciones, pero escasos los recursos para su formación.
Nació en 1889, cuando Estefanía y Juana Bigard (madre e hija) leyeron una carta del obispo francés de Nagasaki, que los cristianos japoneses, por temor a la persecución, tenían miedo de acercarse a los misioneros extranjeros, lo que no ocurriría si los sacerdotes fueran naturales de su mismo país. Las dos laicas francesas comienzan una gran actividad para implicar a la Iglesia en el sostenimiento de las vocaciones en los Territorios de Misión. El Papa Pío XI asumió esta iniciativa privada como suya y de toda la Iglesia, y en 1922 le dio el carácter de “pontificia”.
La Obra de San Pedro Apóstol organiza la Jornada de Vocaciones Nativas para poder sensibilizar y conseguir apoyos para estas vocaciones, que nacen en los Territorios de Misión fruto de la Palabra sembrada por los misioneros y que son el futuro de la Iglesia. Este año se celebrará el próximo 17 de abril.

CUATRO INICIATIVAS MISIONERAS, UNA INSTITUCIÓN
La Obra de San Pedro Apóstol es una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, institución que trabaja para sostener los Territorios de Misión. Con cada una de las cuatro obras que la conforman, ayuda a diferentes sectores de estas Iglesias jóvenes, que necesitan ayuda para poder subsistir:
Obras Misionales Pontificias
Propagación de la Fe
Infancia Misionera
San Pedro Apóstol
Pontificia Unión Misional
Sostiene al funcionamiento ordinario de las diócesis, y a sus necesidades extraordinarias
Implica a los niños del mundo en la ayuda de la infancia de las Iglesias jóvenes
Apoya a las vocaciones que surgen en los Territorios de Misión
Fomenta la formación misionera en toda la Iglesia, y vela para que las otras obras funcionan

4/27/2017

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO JORNADA DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES


MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA 54 JORNADA MUNDIAL
DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
“Empujados por el Espíritu para la misión”

Queridos hermanos y hermanas:

En los años anteriores, hemos tenido la oportunidad de reflexionar sobre dos aspectos de la vocación cristiana: la invitación a “salir de sí mismo”, para escuchar la voz del Señor, y la importancia de la comunidad eclesial como lugar privilegiado en el que la llamada de Dios nace, se alimenta y se manifiesta.
Ahora, con ocasión de la 54 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, quisiera centrarme en la dimensión misionera de la llamada cristiana. Quien se deja atraer por la voz de Dios y se pone en camino para seguir a Jesús, descubre enseguida, dentro de él, un deseo incontenible de llevar la Buena Noticia a los hermanos, a través de la evangelización y el servicio movido por la caridad. Todos los cristianos han sido constituidos misioneros del Evangelio. El discípulo, en efecto, no recibe el don del amor de Dios como un consuelo privado, y no está llamado a anunciarse a sí mismo, ni a velar los intereses de un negocio; simplemente ha sido tocado y trasformado por la alegría de sentirse amado por Dios y no puede guardar esta experiencia solo para sí: “La alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos es una alegría misionera” (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 21).

EXPERIENCIA ENCUENTRO DE JÓVENES.

‘Sal de tu tierra’, con este tema comenzábamos el encuentro en el Escorial el pasado 21 de abril.
Todos los jóvenes que estábamos allí compartíamos algo en común: la ilusión por aportar algo a aquellas personas que, simplemente por nacer en otro lugar, no han tenido nuestras mismas oportunidades. 

A veces para poder ayudar simplemente debemos preguntarnos qué haría Jesús. No es necesario tener nada material, sino simplemente poner nuestro corazón, nuestro tiempo y nuestra voluntad a disposición de otros, porque con muy poco es increíble todo lo que podemos hacer por los demás.
Todos los jóvenes que nos relataron sus experiencias misioneras coincidían en algo: más que haber aportado, sentían que las personas a las que intentaron ayudar les ayudaron a ellos; la experiencia les había enriquecido a nivel personal más que cualquier otra experiencia en sus vidas. 

‘Una cosa te falta’, esta fue nuestra reflexión durante el fin de semana. Es curioso, porque no nos falta absolutamente nada en este primer mundo, nada material al menos. Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores. Hemos ido y vuelto de la luna, pero no somos capaces de cruzar la calle y ayudar a nuestro vecino. Buscamos problemas y penas en asuntos irrelevantes. Nos falta perspectiva tal vez, salir de nuestra zona de confort, enfrentarnos a otra realidad y poner nuestra fe y paciencia para lograr un objetivo común.

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente. (Mateo 10:8)

Escuchar historias de gente como Isabel Solana o Jesús Calero, que dedican su vida plenamente a los demás ha sido inspirador y conmovedor para todos nosotros. Suficiente para hacernos superar nuestros miedos y atrevernos a hacer lo que nos dicta el corazón. 

En unos meses, varios de los que hemos participado en este encuentro iremos a Ecuador a colaborar en la región de Manabí como voluntarios, el hecho de escuchar a otras personas de nuestra edad con los mismos intereses nos ha hecho ver que somos muchos los que queremos y hacemos algo por crear un mundo más justo. Este fin de semana ha reavivado la fe de muchos de nosotros, y nos ha dado energía para ser mejores en nuestro día a día.


Nuria Vázquez, Profesora en el Seminario Menor de Ourense.